Siempre que sea tratable y restaurable, conservar el diente natural suele ser el primer objetivo. La extracción se considera cuando el pronóstico es desfavorable o no existe estructura suficiente para una rehabilitación predecible.
Qué se evalúa antes de decidir
El diagnóstico considera la infección, el soporte de encía y hueso, fisuras o fracturas, cantidad de tejido dental sano, anatomía de raíces, tratamientos previos y posibilidad de realizar una restauración estable.

Comparación general
| Endodoncia | Extracción | |
|---|---|---|
| Objetivo | Conservar el diente y eliminar el tejido pulpar comprometido. | Retirar una pieza que no puede mantenerse con pronóstico razonable. |
| Después | Restauración y controles. | Evaluar necesidad y momento de reemplazo. |
| Decisión | Depende del diagnóstico, estructura, soporte y expectativas del paciente. | |
Cuándo se intenta conservar
Cuando las raíces y el soporte son adecuados, la fisura no compromete el pronóstico y existe suficiente tejido para reconstruir, la endodoncia puede mantener función y propiocepción.
Antes de iniciar conviene confirmar que el diente podrá sellarse y protegerse. El tratamiento de conductos y la restauración son partes del mismo objetivo.
Cuándo puede indicarse extracción
Puede evaluarse ante fracturas radiculares, destrucción extensa no restaurable, soporte periodontal muy comprometido u otras situaciones de pronóstico pobre. La decisión debe explicarse con alternativas, tiempos y consecuencias.
Preguntas útiles para tu evaluación
- ¿Cuál es el diagnóstico y el pronóstico del diente?
- ¿Qué restauración necesitará después?
- ¿Qué alternativas existen si no puede conservarse?
- ¿Qué controles y cuidados requiere cada opción?
